domingo, 22 de septiembre de 2019

. CAMINO A LA INDEPENDENCIA. ACARI DE 1820



Terrible nublado, camino hacia Acarí




Remontando en el tiempo hasta los años cercanos a 1820, eran las comunicaciones entre los pueblos toda una travesía que duraba días, semanas, dependiendo las distancias, en los cuales el único transporte terrestre que se podía tener a la mano eran las bestias de carga y un buen conocimiento de la ubicación de los poblados, porque no se contaban con carreteras importantes como la actual vía panamericana que permite unir la costa peruana de frontera a frontera.

En muchos casos el transporte marítimo era vía única de llevar cargas de una ciudad a otra; los desiertos costeros, la cordillera, el clima, la alimentación,  las enfermedades que había y otros; era todo un desafío que había que superar si se deseaba viajar de un pueblo a otro.

Revisando la división política de Arequipa de esos años, solo se consideraba las provincias de Arequipa, Camaná, Castilla, Caylloma, Condesuyos, Islay y la Unión; Acarí se encontraba en la provincia de Camaná.

El historiador don Pedro Dávalos Lissón, en su libro sobre el primer siglo de la vida independiente, hace una descripción de la costa de esta parte entre Nasca y Acarí y escribe; 
“ provisto de agua, de alimento y de forraje para las acémilas , debe viajar quien intente ir de Nasca a Lomas; de llegar este último lugar y después de pasar muy cerca del gran cerro de Tunga, y los que a continuación le siguen, llamados Los Cerrillos, se atraviesa la quebrada de Jaguey, que rara vez tiene agua y antes de terminar el viaje se atraviesa las hermosas pampas (…) El camino que viene de Nasca termina en el puerto de Lomas y sigue por la playa pasando por la caleta de Chaviña, que dista seis leguas del pueblo de Acarí. Hallase este pueblo a media legua de la gran Hacienda de Chocavento. Dista Acarí 19 leguas de chala, y 24 de Nasca y 109 de Lima. Hallase el puerto de Lomas a 7 leguas de Acarí. Lomas no tiene agua y está rodeado de Arenales,  tendrá mayor tráfico el día que se irriguen las pampas. Toda la importancia agrícola que hemos visto en la costa norte del Perú, aún en la parte central, piérdase en el Sur, a principiar desde Lomas. Son causas principales de este hecho, la falta de puertos y la fisiología del territorio austral”

El Teniente Vicente Suárez en camino hacia Acarí, escribe en el parte de batalla: 
“vence los obstáculos que se presentaban la distancia acompañado de un terrible nublado que impedía ver el suelo que pisaba aún en la menor posible distancia. Solo pudo sacarme de este embarazo la destreza de las excelentes guías que dirigieron mi marcha, y a cuyo comportamiento me hallo obligado”.

La densa neblina siempre ha sido un gran obstáculo de visibilidad en las noches, aún hasta nuestros días, por la misma razón de encontrarse cerca al mar, esta neblina permite la crecida de pastos naturales en lomas y cerros que se ven durante su trayecto.

Fuente: Libro " Acarí, la historia no contada " .  César Espinal  -  Edición 2009

. VALIOSO CARGAMENTO EN ACARI



                        Mas de cien mulas




La gloriosa victoria en la batalla de Acarí, se corona con la derrota total del ejército realista, que rendido y allanado se somete al mando del escuadrón del Teniente Suárez. Lográndose recuperar todo el valioso cargamento de más de  ciento y tantas cargas de equipajes. Toda esa valiosa carga era traída por orden del Coronel realista Manuel Quimper desde Ica. Que a fin de buscar un mejor escenario para hacerle frente al ejército patriota que estaba decidido a vencer al poderío español decide entonces, aprovisionarse de abundantes armamentos y formando un ejército de 600 infantes, además de los caudales del fisco, avanzó camino al sur para buscar un lugar seguro donde establecerse, recomponer su ejército con hombres del lugar, de ese modo hacerle frente al ejército libertador que había venido en su búsqueda.
El Coronel Quimper en su fuga al sur, presagiando que Nasca no sería el escenario ideal para establecerse y conformar un gran ejército, es entonces que adelanta todo su arsenal de guerra hacia Acarí, con la esperanza de que en la hacienda de Acarí, conformaría con la población del lugar un ejército importante, que en la mayoría estaba en la condición de esclavizada, además que por la geografía del lugar, se ubica entre dos colinas de cerros, ideal para que su arsenal y sus caudales del fisco estén asegurados.  Atraves del valle de Acarí se puede llegar a la sierra de Huamanga y encontrarse con el ejército realista de Ricafort.
Acarí se prestaba como lugar ideal para sus planes, pero jamás imaginó que el Ejército Libertador avanzaría tan rápidamente en su búsqueda, siendo de gran importancia para San Martín, allanar las tropas enemigas, en este caso de Quimper.
Este éxito se logra recuperando todo el arsenal de guerra de más de un centenar de cargas , conteniendo municiones, armas y pertrechos de guerra, además de ingentes cantidades de oro del fisco, traídos desde Ica, en más de cien mulas de carga, junto con sus tropas a caballo.
Con esta batalla en Acarí, se sella la primera victoria patriota de esta  primera corta  expedición Libertadora de San Martín que parte de Pisco hasta Acarí.

Fuente: Libro " Acarí, la historia no contada " .  César Espinal  -  Edición 2009

ACARI, RECIBE AL PRÓCER DE LA INDEPENDENCIA



Acarí de fiesta, recibe al héroe





La victoria de la batalla de Acarí, genera en el pueblo, júbilo de alegría en una población que durante casi tres siglos estuvo sometida al dominio español, que terminó con el Imperio de los Incas, formándose una sociedad virreinal dominante en que la discriminación era política de gobierno y la dignidad humana solo para muy pocos, por lo que la injusticia era generalizada. En el que la explotación y la esclavitud eran para el pueblo y el privilegio de los derechos, para la gente de gobierno, los descendientes y allegados.
Hubo movimientos indigenistas que se revelaron y quisieron buscar justicia, pero fueron brutalmente liquidados. Entonces la llegada del Ejército Libertador daba una luz de esperanza al pueblo peruano y en este caso para Acarí. Por lo que la victoria de la batalla de Acarí representa una enorme alegría y regocijo donde la población sale a las calles entre vivas y aplausos a recibir al victorioso ejército y al Teniente Vicente Suárez, como un verdadero héroe.
La emoción fue tan grande y unánime en la población que muy emocionado el Teniente Suárez escribe textualmente en el parte de batalla  sobre lo que le ocurrió al ingresar al pueblo de Acarí: 
“La complacencia de ser recibido con repiques de campanas tañidas por mujeres… , esta pública y solemne manifestación de regocijo que les producía; la llegada a su suelo de la primera corta partida del libertador; tal es el entusiasmo patriótico que se generaliza en todos los pueblos de Sudamérica a manera de fuego que se difunde a todas direcciones”
Las bellas palabras que nacen del corazón, del alma, de lo más profundo del ser, cuando expresa el Teniente Suárez al ser recibido por el pueblo de Acarí con repiques de campanas  tañidas por mujeres acarinas, mientras los hombres se unían voluntariamente al ejército patriota. Una manifestación desbordante del pueblo que era partícipe de los momentos históricos de nuestra independencia peruana.  
El Teniente Suárez hace del entusiasmo del pueblo acarino el símbolo patriótico de los pueblos de Sudamérica que uno a uno van sumándose a la causa de la independencia.
Arequipa volvía a ser historia, del primer triunfo de libertad en sus tierras y con el arequipeño Juan Pablo Vizcardo, la primera idea conmovedora por la independencia, además de Mariano Melgar, una vida entregada a la misma causa de una Arequipa libre e independiente.
Ayer, hoy y siempre seguiremos dando vivas y aplausos a todos nuestros próceres, mártires, así como al héroe de la batalla de Acarí, al Teniente Juan Vicente Suárez.

Fuente: Libro " Acarí, la historia no contada " .  César Espinal  -  Edición 2009



sábado, 21 de septiembre de 2019

UN HÉROE DE LA INDEPENDENCIA EN ACARI

La heroicidad del Teniente Vicente Suárez




Es justo y propicio resaltar la acción heroica de un gran hombre de batallas gloriosas, que no dudó en aceptar la misión que se le había encomendado, arriesgando su vida, se entregó a la noble causa de todos los pueblos de lograr la esperada libertad e independencia del Perú.
El Teniente Suárez es por lo tanto, un verdadero héroe de la batalla de Acarí, que debe ser recordado siempre y en especial en los pueblos en donde se jugó la vida y su hazaña heroica. Que hubiera ocurrido si el Teniente Suárez y su tropa , no llegaban  a tiempo a Acarí, y de haberse demorado en atacar y neutralizar a la tropa realista, que estaba a punto de ingresar al pueblo de Acarí; hubiese ocurrido que el bando realista con amenazas de muerte y amedrentamiento , armaría con la población esclavizada , un batallón debidamente equipado para hacer frente a cualquier incursión patriota y formar allí su centro de operaciones, siendo el pueblo de Acarí “carne de cañón” en defensa de los realistas, lo cual traería una historia de muerte y destrucción de un pueblo por lograr el propósito de Quimper.
La acción valerosa del Teniente Suárez cobra trascendencia, porque impide todo plan futuro de cualquier naturaleza, del coronel español en esta parte del Perú, perteneciente a Arequipa.
Con la victoria patriota del Teniente Suárez en la batalla de Acarí, se corona esta primera victoria del Ejercito Libertador en la primera expedición hacia el sur del Perú, es por lo tanto la prueba mayor de que el ejército patriota era invencible, de que la campaña de San Martín estaba rindiendo sus primeros frutos contundentes, siendo el inicio de una serie de glorias ganadas en las próximas acciones de guerra, llevadas a cabo más adelante en la sierra peruana.
El Teniente Suárez, significa mucho para el Perú, para Arequipa y en especial para Acarí, como no sentirse agradecidos por su accionar heroico, así mismo de toda su tropa y que cada 16 de octubre debe ser recordado siempre como el héroe de la batalla de Acarí.

Fuente: Libro " Acarí, la historia no contada " .  César Espinal  -  Edición 2009

ACARI EN LA INDEPENDENCIA

La Independencia de Acarí



Una vez que el Teniente Suárez hace su ingreso al pueblo y es recibido jubilosamente, entonces se instalan en Acarí. La misión encomendada aún no estaba concluida, porque luego de acontecido los hechos, seguía un reordenamiento político, tomando las acciones debidas para asegurar que Acarí desde ese instante sería un pueblo libre del dominio español e independientemente elegiría su nuevo destino.
San Martín mantiene siempre un espíritu de exigencia principista e inspirado en el instructivo que era de su conocimiento de la manera como se iba a proceder con la independencia de los pueblos. El instructivo consideraba que cuando se ingrese a un pueblo, se convocaría a elecciones para nuevos gobernantes, y sería a estas nuevas autoridades independientes a quienes se les solicitaría todo lo necesario para la guerra libertadora, haciendo la proclama pública de la independencia con la participación del pueblo. Quedaba terminantemente prohibido para los jefes del libertador asumir cargo político alguno. Estas instrucciones dadas lograron más adelante que los pueblos se unan a su causa separatista, de tal modo que el sur, centro y norte del país proclamen su independencia antes que Lima fuese tomada.
En Acarí las acciones que realiza el Teniente Vicente Suárez es tomar a buen recaudo los grandes caudales del fisco, decomisar la bandera del estado mayor realista, nombrar nuevas autoridades provisorias e independientes, acuartelar y organizar la compañía local de milicianos a fin de seguir preparados para cuando la patria requiera de su convocatoria. Una vez que ya el orden había tomado la calma, proclama solemnemente la independencia de Acarí. La alegría y el júbilo se desbordaba, el teniente Suárez permaneció en el pueblo de Acarí hasta el día siguiente, en el que luego de reaprovisionar a sus tropas , descansar y pertrecharse de víveres y bestias; retorna con más de cien mulas de carga que habían arrebatado al enemigo y el inmenso arsenal de armas y todo lo demás.
La fiesta en el pueblo y el tañido de campanas abren paso a la despedida a un gran héroe, el Teniente Vicente Suárez. Debería entonces el pueblo de Acarí, hacer las coordinaciones  respectivas, así mismo con las autoridades en Arequipa afín de considerar esta fecha como un justo homenaje a quienes participaron en la batalla de Acarí, por el gran significado que representa este acontecimiento histórico para la Independencia del Perú.

Fuente: Libro " Acarí, la historia no contada " .  César Espinal  -  Edición 2009

. BATALLA DE ACARI, EN POS DE LA INDEPENDENCIA PERUANA


La Batalla de Acarí  (16 de octubre de 1820)



De haber cabalgado durante toda la noche junto a sus valerosos cazadores a caballo y con el corazón que palpitaba de valor y entrega de dar su vida por la causa de los pueblos y que cada acción realizada era tomada en cuenta, como una parte heroica a la ansiada independencia. Mientras en Pisco, San Martín realizaba una serie de maniobras inteligentes, con toda la sabiduría que la experiencia le había dado, aquí en el sur peruano, en Arequipa y en especial en Acarí, a 550 kilómetros de la ciudad de Lima, en breve se llevaría a cabo un hecho trascendental que la historia escribiría más adelante.
La misión que le había encomendado el Coronel Rojas, al Teniente Vicente Suárez, no era fácil, pues lo único que se sabía, es que hacia el Sur había partido un largo convoy de tropas con un enorme cargamento de armas, pero era incierto el destino donde  se iría, se decía que era muy probable para Acarí, ya que en aquel entonces, una de las haciendas más importantes de la región sur medio del país, era la hacienda de Acarí, localizada en el valle del mismo nombre.
Las tropas del Teniente Suárez eran algo más de 30 valerosos cazadores a caballo, que debían enfrentar a un importante frente realista, lo cual convierte tal enfrentamiento en un verdadero riesgo de vida o muerte. El destino de grandes hombres, grandes héroes de hazañas extraordinarias, gran legado  para todas nuestras generaciones, porque gracias a estas acciones, hoy gozamos de una patria libre e independiente.
El valeroso Teniente Suárez, muy experimentado en acciones de guerra, se dirige hacia el extenso valle de Acarí, que en ese entonces comprendía los lugares de Sacaco,  y demás extensiones que hoy se sitúa otros distritos, y desde allí pudo avistar un  imponente cerro, era señal de que ya estaba cerca y pronto se divisaría el pueblo de Acarí.
Los historiadores escribirían que, siendo las dos de la tarde  del día 16 de octubre el ejército patriota avista el verde y fértil valle de Acarí, con sus casas  casi apegadas a un imponente cerro. Los que conocemos estas sagradas tierras del valle acarino, sabemos lo agotador que debió ser su trayecto, desde Nasca hasta Acarí, a lomo de bestia. Hasta que divisaron como un apresurado convoy realista, avanzaba presurosamente con toda la valiosa carga , en dirección al pueblo, es entonces que el Teniente Suarez, se detiene detrás de una pequeña colina, a observar y planear su estrategia, esas fracciones de tiempo, tal vez habrán sido interminables, porque breves minutos más, como fiera embravecida se dirige a hacer un alto a sus tropas, para arengarlos a viva voz, y con la sangre enardecida en su rostro, enciende el fuego y sed de victoria en sus tropas; entonces emprenden a todo galope, con sus sables que relucen el sol, al empezar la tarde ,se lanzan a embestir al enemigo, antes que  este ingrese al pueblo de Acarí, ya que de lo contrario, podría acarrear confusión entre los moradores y generar mayor derramamiento de sangre. Esta embestida también recibe, la inmediata respuesta de las tropas enemigas, que al verse sorprendidas se aprovisionan al instante, del armamento que llevaban y reluciendo sus armas, sablean de cuerpo a cuerpo.
Son gloriosos momentos en el que se determina, el destino de los pueblos que ansían su libertad, serán quizás las voces lejanas, de las millones de almas que padecieron en vida, siglos de esclavitud e injusticia, o serán también las voces de los pueblos, que se aferran en sus sueños de  ese entonces, con la ansiada libertad, que atizan el fuego de gloria al espíritu valeroso del Teniente Suárez, que no descansa, ni un segundo, y con sus hombres enardecidos se entregan a la lucha. La batalla se torna sangrienta, cobra las primeras vidas del bando enemigo, a pesar,  que tenían todo a su favor en armamentos. Caen más hombres, que oponen resistencia, así mismo uno a uno son recuperados los cientos de enormes cargamentos, que habían sido sustraídos del estado peruano. Hasta, que al final de tanta ferocidad y atroz embestida, cae la bandera realista. Controlada y destruida la amenaza enemiga del Coronel Quimper, todos los demás hombres fueron tomados prisioneros. Los valerosos cazadores a caballo del Teniente Vicente Suárez, emocionados hasta las lágrimas, gritan y gritan a todo pulmón, a todos los  puntos cardinales, el triunfo de la batalla. El Ejército Libertador, representado por el Teniente Suárez y toda su tropa, había logrado, la primera victoria en pos de la independencia peruana.

Fuente: Libro " Acarí, la historia no contada " .  César Espinal  -  Edición 2009



INTRODUCCION: ACARI, LA HISTORIA NO CONTADA



LA BATALLA DE ACARI  (16 de Octubre de 1820 )


LA PRIMERA VICTORIA EN POS DE LA INDEPENDENCIA  DEL PERU







Cuando revisamos nuestra historia peruana y tratamos de comprender las batallas ocurridas, las hazañas heroicas, de lucha decidida por amor a la causa de la libertad, en las que antes que tu interés personal estaba la vida y futuro de toda una población de millones de habitantes, que vivían en un contexto donde reinaba, la injusticia, el abuso y toda carencia de derechos humanos y en donde los privilegiados eran muy pocos.
Si entendemos la realidad de ese entonces y comparamos nuestra situación actual, es verdad que todavía hay mucho por hacer; pero al menos tenemos un estado de derecho, vivimos una democracia, ahora pensamos permanentemente en el desarrollo, nos sentimos orgullosos de nuestras capacidades desarrolladas, en diversas áreas del quehacer humano. Y las oportunidades del cual tenemos, es gracias, en que hace muchos años hubieron hombres y mujeres que pensaron y se preocuparon por nosotros, que desearon la libertad y fueron capaces de comprometer su vida si es posible, por todo un continente libre e independiente, esos hombres y mujeres dieron todo por cambiar el sistema de gobierno virreinal por un sistema de la libre determinación de los pueblos, una mejor sociedad donde reine la paz y la prosperidad para todos.
Esa grandeza de estos hombres y mujeres no puede pasar desapercibido y olvidado cuando estudiamos la historia peruana que es parte de nosotros, de nuestra identidad, cada hecho histórico en aras de la libertad y la paz duradera, por lo que el Perú y Arequipa no puede estar ajena  a no tomar en cuenta hechos históricos, hazañas heroicas, triunfos patriotas que sucedieron en momentos que se decidía el futuro de nuestra patria y que formaron parte de nuestra emancipación e independencia del Perú y más tarde del continente.
Precisamente uno de esos hechos de gran trascendencia es la Primera Victoria del Ejército Libertador de San Martín en la Primera corta Expedición Libertadora que parte en Pisco y termina en Acarí, ocurrida el 16 de octubre de 1820 en suelo arequipeño, denominado la batalla de Acarí, porque ocurrió en el pueblo de Acarí, que es un importante valle de la región costera de Arequipa, tierra del hombre de Hacha, de Sebastián Barranca y Carmen Luz Bejarano, de la cultura afro peruana, del famoso cacique de Acarí, de tradiciones y costumbres, de yacimientos mineros de oro, cobre y hierro. Una tierra pródiga en cultura ancestral, principal centro de administración incaica en la costa durante el imperio del sol y en fin una tierra arequipeña desde sus inicios.
Cuando regresé a Acarí, hace muchos años, con la finalidad de entender su historia y cultura, comprendí que hay tanto que ha ocurrido en estas tierras; que Arequipa y el Perú, aún desconoce por qué solo hemos visto lo que más brilla a la luz del sol y no nos hemos percatado de la joya que se esconde en nuestras tierras.
En Pampacolca de Arequipa, nació el hombre de sueños extraordinarios, el más grande ideólogo de la Independencia Americana, Juan Pablo Vizcardo y Guzmán que armó una campaña por el viejo continente sembrando las ideas libertarias; el fruto de la misma son los grandes libertadores que hoy conocemos, San Martín, Bolívar, Sucre y es precisamente en suelo arequipeño, en el que se sella  la Primera Victoria del Ejercito Libertador de San Martín en 1820 y a partir de ese triunfo empieza la caída y derrota del Virreinato en el Perú.
Arequipa ha jugado un papel importante por la historia peruana, las hazañas y las glorias son también del Perú, porque todos somos uno solo. Amo este país de todos los colores, sabores y bellezas; de frontera a frontera y no podría vivir tranquilo si es que enterado de un hecho histórico de gran trascendencia para Arequipa, no lo comparta con todos. Quiero aportar con mi modesto granito de arena, a que la historia emancipadora e independiente del Perú incluyendo a Arequipa, se revise y se considere la Batalla de Acarí, así como al héroe de la independencia el Teniente Juan Vicente Suárez como también los hombres y mujeres de las poblaciones locales que participaron en ese entonces mayoritariamente, de nuestras poblaciones afro descendientes entregando su vida para que esta gesta histórica sea victoriosa y que cada 16 de octubre se recuerde en todos los centros de enseñanza, a fin de ir formando y consolidando esa identidad que nos hace falta y hace de nuestras generaciones orgullosas de su pueblo y su pasado histórico con miras a un futuro seguro de prosperidad y desarrollo.

    César Espinal
Autor del Libro "Acarí, la historia no contada" edición 2009